Esta es nuestra misión:
hacer conocer, hacer amar, hacer vivir la doctrina de Jesucristo.
San José Marello quiso que sus Oblatos fuesen "apóstoles fuera de casa" y llevaran a Cristo al mundo con la misma entrega con la cual San José cuidó a Jesús y lo prepararó para su ministerio de salvación.
Los Oblatos optan por el servicio a la Iglesia en lugares y actividades humildes, contentos de realizar los trabajos más sencillos y ordinarios con amor extraordinario.
Desde el comienzo de su vida, la Congregación trabajó en la evangelización de tierras lejanas, actualmente se encuentra en muchos países del mundo.
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